skip to main |
skip to sidebar
Inolvidable
Estaba colgando el móvil, después de despedirme de ella con un “venga, pues ahora nos vemos”. Y en ese preciso instante, Bebo mecía con su piano el lamento de El Cigala, que recitaba: “se me olvidó que te olvidé, a mí que nada se me olvida”. Inolvidable.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario